Inicio Noticias Espacio Adora, un oasis de silencio y espiritualidad en la vida escolar

Espacio Adora, un oasis de silencio y espiritualidad en la vida escolar

En medio de la rutina de clases, recreos, proyectos, pruebas, salidas, extraescolares existe en el colegio un espacio diferente. ¿Es posible que un adolescente se pare, escuche el silencio, medite, entre en su corazón y ore? Sí, es posible.

En la Asunción estamos firmemente convencidos de la que educación transforma la sociedad. Así lo llevamos viviendo y experimentado desde el siglo XIX. Cuando hablamos de Educación, no solo queremos capacitar la dimensión intelectual de nuestros alumnos. Hablamos de capacitar mente, corazón y manos para que saquen a la luz sus talentos. Cada alumno es genuinamente único, cada uno con sus talentos está llamado a ser lo que es con la mayor plenitud posible.

Desarrollar la inteligencia espiritual capacita a nuestros jóvenes para ser personas autónomas, creativas y responsables, capaces de responder activamente a los retos de su entorno.

Lo que creemos en La Asunción lo experimentamos un grupo de profesores. Nuestras convicciones queremos que las experimenten nuestros alumnos, ellos mismos. El espacio diferente, es Espacio Adora. Un tiempo de encuentro personal, en silencio. Contemplar y meditar no es un acto superficial, sino un itinerario del corazón que despierta admiración, asombro y gratuidad ante la realidad.

Tiempo de escucha de la Palabra de Dios y tiempo para escribir en el cuaderno de bitácora sus pensamientos y oraciones. El que quiere comparte, libremente. Hay respeto por las palabras diferentes; porque expresar emociones y sentimientos y escucharlas genera empatía, fraternidad la madurez.

Cuando un adolescente aprende a entrar dentro de sí esto le capacita para escuchar a Dios y los demás. La verdadera espiritualidad es aquella que favorece la experiencia viva de un encuentro personal con Cristo.

En La Asunción seguimos apostando por una educación integral que prepare a nuestros alumnos no solo para el futuro, sino para habitar con plenitud su presente. Estamos deseando que sean ellos mismos quienes nos compartan sus experiencias al finalizar este curso.